Didáctica de la lengua castellana y la
literatura.
La lectura de este libro no me ha
aportado mucho a nivel profesional, ya que va dirigido a profesores de la ESO y
al estar trabajando en infantil es difícil sacar conclusiones que se puedan
aplicar a la realidad de los niños pequeños. Es un libro de un tema muy
especializado por lo que al no tener muchos conocimientos del mismo es difícil
su comprensión y posterior asimilación.
Merece resaltar la presentación del libro, donde da una visión general de los diferentes temas que se van a explicar
en él y dónde aparece una pequeña
reflexión de cómo se pueden formar
futuros profesores de lengua y literatura. Este es un libro que hay
que leer por capítulos, intercalando un capítulo de este libro con otro tipo de
lecturas, y nunca pretender leer este libro entero, ya que si no acabaríamos
odiando la lectura.
En mi opinión, este es un libro destinado
especialmente a los profesionales de las materias de Lengua y Literatura, ya
que no creo que el resto de docentes obtenga grandes beneficios de la lectura
de este libro.
Muchos
alumnos presentan unas dificultades enormes a la hora de comprender los textos
que tienen que leer para aprender los contenidos de las materias que se
enseñan. Y comprender un texto no consiste en aprenderse de memoria lo que allí
aparece y repetirlo sino que consiste en interpretarlo y darle un sentido; para
ello es fundamental poder relacionar el significado del texto con los
conocimientos previos que cada uno tenga.
Las razones por las que los alumnos son incapaces de
leer de forma comprensiva y reflexiva puede ser en parte debida a la enseñanza.
Los docentes esperamos que los alumnos sean capaces de comprender y razonar
pero luego no les ayudamos a que lo hagan. En resumen, que los textos que
pretendemos que lean nuestros alumnos, muchas veces quedan lejos de sus posibilidades
de comprensión, por lo que debemos ajustarnos a los conocimientos previos que
estos tengan.
A esto tampoco ayuda la manera que tenemos de
abordar la práctica de la lectura. La realidad es que a veces, somos muy poco
originales y nos dedicamos exclusivamente a leer el texto con los contenidos de
la asignatura para luego contestar a las preguntas que te haga el profesor, ya
sean orales en un examen escrito. De esta manera lo que conseguimos es que los
alumnos reproduzcan lo que acaban de leer, pero sin extraer conclusiones o
emitir juicios críticos sobre el texto.
El paso siguiente a la lectura comprensiva de textos
sencillos, sería enseñar a comprender textos propios de todas las áreas
(científicos, históricos, literarios, matemáticos,..) quedando claro que esto
no es un objeto únicamente de los profesores de Lengua y Literatura, sino que
debería ser un objetico común a todo el profesorado.
El otro capítulo que destacaría es el siete “Tecnologías de la información y la
comunicación y enseñanza de la Lengua y la Literatura”. Este capítulo está
dividido en dos partes. Una primera en la que se nos presentan una gran
variedad de páginas web que nos pueden ser de gran ayuda y servir como recursos
a la hora de encontrar materiales docentes o de uso personal.
Y una segunda
parte en la que se habla de os nuevos objetivos de la alfabetización en la que
se destaca tres ideas fundamentales:
Todo esto hace que cada vez más, los docentes
vayamos dominando las nuevas tecnologías para poder ir introduciéndoles poco a
poco como material didáctico. Para ello también es necesario la colaboración
del centro a la hora de implantar pizarras digitales, ordenadores portátiles
para los alumnos…
Otro aspecto que destacaría del libro es que al
finalizar cada capítulo hay un resumen que te ayuda comprender de una forma más
sencilla lo leído anteriormente y las actividades que pueden servir para ver si
se ha comprendo el texto.
Mi valoración final no es muy positiva, su lectura me ha parecido muy densa y poco amena y me ha costado mucho leerlo.