LUNES, 20 de enero de 2012. 9 horas.
Hotel “Villa Antonio de Nebrija”.
Buenos días a todos. El sr. Ministro va a contestar a sus preguntas sobre la reforma
educativa en la materia de las competencias y, concretamente en la competencia
referida a la comunicación lingüística. Disponen de treinta minutos para plantear sus
dudas de forma ordenada. Demos paso a la primera pregunta.
Periodista:
Buenos días, mi pregunta es para la revista “Sapiencia lingüística”.¿Podría en primer
lugar aclararnos qué es exactamente la competencia lingüística?
Ministro:
Sí, por supuesto. Cuando hablamos de competencia lingüística nos referimos al
conjunto de habilidades y destrezas que integran el conocimiento, comprensión,
análisis, síntesis, valoración y expresión de mensajes orales y escritos adecuados a las
diferentes intenciones comunicativas, para responder de forma apropiada a situaciones
de diversa naturaleza en diferentes tipos de entorno. Para que todos lo entiendan
claramente el enfoque de competencia en comunicación lingüística es eminentemente
comunicativo.
Periodista:
Buenos días, del periódico “Lengua y cultura”. Esta definición que usted ha dado es
ciertamente demasiado amplia y me gustaría que concretara los ámbitos en los que esta
competencia se desarrolla.
Ministro:
Bueno, esta competencia se centra en todo lo que tiene que ver con los distintos
procesos de comunicación del ser humano, es decir, la comprensión lectora, la
composición de textos escritos, el uso de la lengua oral tanto al hablar como al escuchar
y la competencia plurilingüe y pluricultural.
Periodista:
Disculpe la interrupción sr. Ministro pero, ¿esto no es lo que se enseña en la asignatura
de Lengua y Literatura desde hace años?
Ministro:
Lo que cambia sustancialmente es el enfoque. Es una nueva forma de ver la enseñanza
de la asignatura de Lengua y Literatura. Lo que cambia es la forma de trabajar dos
ramas fundamentales en esta materia: la Gramática y la Literatura. Ambas deben
enfocarse como elementos útiles en nuestra vida práctica y no ceñirse a los conceptos.
Por tanto, la gramática debe ayudarnos para resolver problemas comunicativos reales y
la Literatura debe dejar de ser una mera asimilación de conceptos teóricos para abarcar
campos más amplios y sobre todo más conectados a nuestra realidad: compartir las
experiencias vitales de los autores, reflexionar sobre la vida y el tiempo, descubrir la
belleza del lenguaje poético y literario, conocer modelos de escritura como recursos
para crear textos propios.
Periodista:
Muy buenos días, sr. Ministro. Mi pregunta es para la revista “Leer”:
¿De qué forma piensan ustedes orientar la competencia lectora en una sociedad en
la que existen otras fuentes de diversión, tales como la televisión o los videojuegos,
que a menudo ganan la batalla, porque requieren menos esfuerzo de concentración y
proporcionan un placer más rápido para el posible lector?
Ministro:
Ese es un problema que nos preocupa muchísimo. La lectura es decisiva para nuestra
vida porque nuestra inteligencia, nuestra cultura y nuestra convivencia son lingüísticas.
Existen multitud de definiciones del proceso de la lectura así como de las utilidades
de esta: leer es un diálogo con el autor y con uno mismo, es razonar, es informarse,
aprender, poder opinar, disfrutar. La lectura da poder y libertad. No hay inconvenientes,
todo son beneficios; pero aun así es cierto lo que usted plantea: el placer instantáneo,
la comodidad que proporcionan esas fuentes de diversión que ha mencionado son
factores decisivos para el posible fracaso del potencial lector. Por el contrario, leer es
un proceso complejo de reconocimiento de palabras y discernimiento del significado
de estas en un contexto. Debido a esta complejidad es habitual que los alumnos se
enfrenten a problemas como la dislexia, dificultades en la comprensión global de un
texto, dificultades para aplicar las habilidades lectoras…A pesar de ello, y precisamente
por ello, el docente debe estimular al alumno para que se rinda al placer de la lectura,
conseguir que encuentre el camino para disfrutar con un libro, tarea nada fácil. Para
conseguirlo, se nos ocurren distintos procedimientos: podemos contagiar nuestro
entusiasmo, servir de ejemplo a los alumnos, premiar los esfuerzos y logros obtenidos
en este ámbito, fomentar la creación de un hábito, intentar eliminar prejuicios sobre el
acto de leer, facilitar esta labor.
Periodista: Buenos días. Mi intervención es para el periódico inglés “Language”. En
primer lugar quiero felicitarle por esta defensa tan apasionada de la lectura y le animo a
que nos explique brevemente en qué aspectos se va a centrar la competencia para hablar
y escuchar.
Ministro:
Gracias por sus alabanzas. Ojalá estuviera en la mente de todos esta consideración de
la lectura como valor imprescindible para el desarrollo del ser humano. Pero pasemos a
hablar de la competencia para hablar y escuchar. El objetivo es lograr que los alumnos
se expresen correctamente en los aspectos relacionados con todos los niveles de la
Lengua (ortografía, morfología, sintaxis, léxico, semántico y social), y que comprendan
bien lo que escuchen creando las actitudes que favorezcan una buena comunicación.
Esto se consigue a través de técnicas como el debate, la conversación, el coloquio, la
exposición, la narración y la descripción y la recitación.
Para evaluar esta competencia, el docente debe fijarse en la comprensión del
alumno
(audición, escucha atenta y respetuosa) y la expresión de las ideas
(vocabulario adecuado, morfosintaxis , fonología, elementos paralingüísticos, técnicas
de expresión…).
Periodista:
Buenos días sr. Ministro. Trabajo para el “Lenguaje y comunicación” y mi pregunta está
relacionada con la aplicación de la competencia en composición de textos. Como usted
ya explicó anteriormente en la presentación del proyecto, esta competencia pretende
desarrollar la capacidad de elaborar textos de diversos tipos que permitan al alumno
desarrollar y comunicar el conocimiento para participar en la vida social; pero ¿cómo se
hace esto en la práctica dentro del aula?
Ministro:
Esa una buena pregunta. Y espero darle una buena respuesta. Esta competencia se
desarrolla a través de la planificación, la textualización y la revisión del texto resultante.
Periodista:
Si me permite sr. Ministro: ¿Qué destrezas debe conseguir un alumno para obtener ese
texto resultante?
Ministro: Bueno, creo que aquí se podrían incluir desde el dominio de los tipos de
textos útiles para la vida cotidiana hasta textos literarios, sin olvidar el conocimiento de
las normas ortográficas y de los signos de puntuación. También hemos de mencionar la
capacidad de autoevaluación, de planificación y consulta de fuentes, de búsqueda de un
estilo propio, etc. Es un campo muy amplio y por ello, creo que apasionante.
Periodista:
Para la revista “Escribe y deja escribir”. Mi pregunta está relacionada con la última
de las competencias:¿Podría aclararnos en que consiste la competencia plurilingüe y
pluricultural?
Ministro:
Sí, por supuesto. Verá usted, todas las competencias de las que hemos hablado
anteriormente están inmersas en nuestra realidad, pero es esta la que más incide de
forma directa en la sociedad de nuestro tiempo. El consejo de Europa tiene entre sus
objetivos fundamentales el logro de esta competencia para lograr que desde la escuela el
alumno pueda adquirir el dominio de varias lenguas.
Los docentes pueden utilizar el PORTFOLIO para lograr esta competencia. En él se
pueden registrar las experiencias en torno a las lenguas y las culturas con las que se
relacionan. Experiencias relacionadas con el grado de dominio de las lenguas, con
las experiencias vitales y con el archivo de cualquier material que muestre los logros
obtenidos.
Periodista:
Buenos días. Para el periódico “José de Espronceda”: Después de esta profunda
reflexión sobre el nuevo enfoque que se le va a dar a la materia de Lengua y Literatura,
inevitablemente me surge una pregunta: ¿Cómo cree usted que debe ser el perfil del
profesor?
Ministro:
Ciertamente es una pregunta interesantísima. Destacamos varios aspectos
fundamentales. El primero es el perfil lingüístico: el profesor debe cuidar el lenguaje,
ser modelo de expresión correcta y elaborada, debe transmitir lo que sí debe hacerse. El
segundo es el perfil personal: la pasión y el compromiso, la curiosidad y el pensamiento
crítico, el coraje, la estrategia y el optimismo, son cualidades que han de caracterizar
la personalidad del docente. El tercer aspecto se refiere a las habilidades lingüísticas:
se requiere que sea un eficaz y apasionado transmisor, un inquieto generador de dudas,
un lector apasionado y un escritor eficaz. El cuarto tiene relación con el grado de
formación en Lengua y Literatura y en su aprendizaje: debe dominar las competencias
relacionadas con ambas disciplinas, las técnicas del aprendizaje y su puesta en práctica
en el aula. No debemos tampoco olvidar que el docente que se requiere debe ser un
profesional del aprendizaje de la Lengua: que acompaña el aprendizaje del alumno,
evalúa su formación para mejorar su práctica, perfecciona su criterio para evaluar y
crear materiales, aprende de su proceso de enseñanza. Y por último debe tener sentido
de proyecto y de equipo: valorar la importancia de trabajar en grupo, enriqueciéndose y
creciendo desde el trabajo común. Para concluir un apunte fundamental: debemos tener
muy presente que este tema afecta a todos los profesores, independientemente de la
asignatura que imparten.
Periodista:
Entonces, sr. Ministro, los Equipos Educativos de cada centro desempeñan un papel
fundamental a la hora de coordinar el trabajo de todos los profesores para desarrollar
adecuadamente esta competencia lingüística.
Ministro:
Efectivamente. Los Equipos Educativos son una pieza clave y deben no solo establecer
unos objetivos comunes en esta competencia en cada etapa, ciclo y curso; sino también
compartir estrategias y metodologías para todos los docentes y establecer sistemas de
evaluación de la competencia lingüística.
Periodista:
¿Y que le queda al Seminario de Lengua?
Ministro:
Le queda todo: gestionar programaciones, evaluar la calidad del aprendizaje, consensuar
y establecer pautas de mejora, investigar e innovar en el campo del aprendizaje
lingüístico, formarse y compartir la formación con todo el centro… en fin, una labor
enorme y apasionante, creo yo.
Periodista:
Después de todo esto creo que la conclusión es que el docente debe cambiar su
metodología y el Equipo Directivo conforma una pieza clave en este proceso, puesto
que debe conseguir que todo el profesorado se implique. ¿Es así?
Ministro:
Sí, así es. Creo que lo más importante es ese cambio en la metodología. Todavía
se cree que a mayor acumulación de contenidos, mayor es el conocimiento; pero si
reflexionamos sobre esto, nos daremos cuenta de que el alumno no sabe qué hacer con
esos contenidos. La idea ahora es tener estrategias y destrezas intelectuales, saber qué
hacer con los contenidos: aprender a aprender. El aprendizaje debe combinar la práctica,
lo creativo y la teoría como espacio de reflexión. Y además creo que todo este proceso
debe hacerse implicando a los padres.
Periodista:
Bien, pero ¿existe una didáctica que recoja todo esto? Porque me parece un tema
excesivamente amplio y difícil.
Ministro:
Es la DLL (Didáctica de la Lengua y la Literatura), una disciplina que se consolidó en
los años ochenta cuyo objetivo principal es aunar todas las características de las que
hemos estado hablando: hablantes competentes, lectores eficaces, buenos redactores,
individuos preparados para relacionarse con los demás. Ahora es enseñar comunicación,
no enseñar Lengua.
Periodista:
Y supongo que todo esto tendrá una incidencia clara en el Proyecto Educativo de
Centro.
Ministro:
Evidentemente. El primer paso es la convocatoria de profesores de todas las áreas, el
segundo paso es hacer un análisis de los Puntos Fuertes y las Áreas de Mejora de los
alumnos en esta competencia. Una vez hecho esto la idea es centrarse en las Áreas
de Mejora para establecer objetivos, estrategias y sistemas de evaluaciones comunes.
Creemos que ese el camino.
Eso es todo. Muchas gracias a todos por venir.

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