viernes, 3 de febrero de 2012

“LA MAGIA DE LEER”




Tras las bambalinas de los estudios de TV, en una sala de espera, tenemos al Prof. J.A.
Marina dispuesto para su aparición en escena.

- Vicky – dice el presentador- ve por nuestro invitado.
Instantes después, la auxiliar entra en la sala:
- ¿Sr. Marina?
- Sí, yo soy.
- Está maquillado ¿verdad? Venga conmigo, por favor.

Acomodado en un lateral de la mesa y, una vez que el micrófono y la imagen han sido
ensayados, se inicia la entrevista. El director del programa (en lo sucesivo Pr.) presenta
al Prof Marina (en lo sucesivo Ma):
Pr: buenos días. Tenemos el honor de contar en nuestro programa con el profesor José
Antonio Marina, eminente filósofo toledano y, aunque serían muchos los motivos de
los que podríamos aprovechar su erudición, en este caso nos centramos en un reciente
libro suyo, La magia de leer, que, además del interés general, ha despertado una gran
curiosidad en el mundo educativo. Profesor, díganos qué representa el lenguaje para el
ser humano.

Ma: el lenguaje es la cristalización del cerebro de un homínido en el del homo sapiens
sapiens actual; es la máxima expresión de la inteligencia humana. Es un modelo
único en el que la realidad está “encerrada” en palabras, y el mundo puede describirse
en narraciones, de las que las palabras y su encaje, o sintaxis, son los medios para
expresarse y comunicarse mejor. Cuando el lenguaje escrito empezó a atesorar el
mundo, comenzó la Historia.
En mi libro hago un esfuerzo por reactivar la lectura, bien como una simple experiencia
feliz, bien con objetivos sociales, pues lecturas adecuadas pueden ser antídotos de la
agresividad o del desencanto.

Pr: ¿qué consideraría usted que aportan al individuo la lectura y la escritura?

Ma: la lectura permite al individuo conocer las ideas de otros y formar ideas
propias. Por eso, a lo largo de los tiempos, ha sido considerada peligrosa por algunas
autoridades, ya que permite al individuo emanciparse y lo hace menos dócil para ser
manipulado.
Por otro lado sirve para expresar sentimientos, como los de la persona enamorada que
escribe poemas, sirve para sublimar la realidad, o, como en la novela, para que el autor
trate de crear interés y emoción en el lector. La tercera gran lectura, la que más desidia
provoca, es la del pensamiento o el ensayo; se requiere del lector un esfuerzo intelectual
y se cansa, como fatiga la actividad física en otro orden de cosas.

Pr: ¿piensa que se ha perdido hoy día la “magia de la lectura”?

Ma: ¡qué va! Por el contrario, nunca se leyó tanto como ahora, jamás tuvieron las
personas más ediciones de libros, precios más bajos, más cantidad de bibliotecas…Lo
que sucede es que a la de la lectura se han añadido otras “magias”, como la del cine,
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la televisión, las consolas y alguna otra. Ahora bien, la diferencia entre el aprendizaje
por la TV y por la lectura es muy grande. La TV es muy poco beneficiosa para el
aprendizaje, porque el sujeto recibe la información rápidamente y de forma pasiva,
mientras que leer un libro tiene sus rituales de intimidad, ambiente, y ofrece un
aprendizaje lento y más emotivo.

Pr: tal vez suceda, profesor, que hay diferentes grados de dificultad en las lecturas.

Ma: ¡qué duda cabe! Para leer hay que conocer palabras, que se deben entender
además, y entenderlas en el contexto…y relacionarlas dentro de la frase. Por eso es tan
importante, para enseñar a leer, enseñar a comprender y crear una automatización de los
elementos básicos de la lectura.

Pr: en su libro nos habla de “razones” para leer y de “recetas” para persuadir de la
lectura. ¿Podría aclararnos estos extremos?

Ma: Verá; la muestra principal de nuestra inteligencia es el lenguaje, el lenguaje
configura lo más especial de nuestra cultura y mediante él convivimos y nos
comunicamos. Ahí tiene tres razones esenciales para fomentar la lectura. A ellas
podíamos añadir que el lenguaje es la expresión de nuestras emociones, que, como
ya dije, es el fundamento de la libertad individual, y tantas razones más de las que se
podría hablar –ve usted, hablar- durante horas.

Pr: se olvida de las “recetas”… ¡Bueno! Nos viene bien una pauta en nuestra entrevista
para la publicidad, que también se hace de palabras…

Tres minutos después:

Pr: reanudamos nuestra interesante conversación sobre La magia de leer. Nos
quedamos, profesor, en sus recetas para persuadir sobre la importancia de leer.

Ma: es usted tenaz; pero no deje de lado el hecho de que, aunque yo ofrezca unas
recetas en mi libro, cada educador sabrá introducir las originalidades individuales que
requieran sus alumnos. Dicho esto, más o menos, las recetas del libro son:
- Contagiar de nuestros entusiasmos, o sea, motivar.
- Usar de ejemplos adecuados.
- Conseguir una aceptación grupal.
- Crear hábitos.
- Desmitificar y eliminar prejuicios sobre algunas actividades.

Pr: o sea, profesor, como siempre, adecuar la razón y la emoción de las personas,
en este caso para inducirlos a la lectura; después, hacer del hábito un circuito que
retroalimente el interés.

Ma: efectivamente. Concretando, la estrategia de introducir la afición a la lectura, pasa
por aprovechar las emociones e ilusiones desde la niñez, que aprendan a imitar a sus
mayores, quienes, a su vez, deben darles ejemplo. Desde pequeños hay que leerles
cuando se acuestan, sin ganas, a dormir; leerles cuentos, que entiendan como un premio,
en una situación íntima y cálida, fortaleciendo el vínculo paterno-filial. El cuento

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debe de servir además para resolverles problemas, para fomentar su imaginación, para
comprender y compartir sus sentimientos.

Pr: y ¿en el aula?

Ma: créame, nada es más gratificante que enseñar a leer. Es algo emocionante y
mágico. Es fantástico ver cómo al principio nadie se entero, luego uno, después unos
pocos y, al final, toda la clase…
En mi libro encontrará técnicas de animación a la lectura, que pueden resultar muy
prácticas en el aula.
Finalmente, leer en público quita miedo, libera de agresividad, quita importancia al
hecho de equivocarse o de no entender algo. Es, en un buen grado, una psicoterapia
excelente.

Pr: bien, profesor, sus palabras son tan convincentes que podríamos tener varias
entrevistas, sin que el tema se agotase. Le agradecemos que nos haya esbozado su libro
La magia para leer y esperamos tener nuevas ocasiones para que esté con nosotros.

Ma: muchas gracias también a usted y a quienes nos escuchan, pues nada hay más
gratificante que sentirse escuchado con interés. Buenos días y…hasta otra ocasión.
Adiós.

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